Entre las palabras, los sentimientos, las actitudes, los pensamientos, los hechos que tenemos a diario, permanentemente para con otros. No se han puesto a pensar, que el doble, el triple o cuántas veces sean, son las palabras, los sentimientos, las actitudes, los pensamientos y los hechos que nos proferimos hacia nosotros mismos.Ciertamente somos egocentristas incuantificables, algunos encubiertos, otros descaradamente ensimismados. Todos de una u otra manera, por digno y bien intencionado que sea la palabra, el sentimiento, la actitud, el pensamiento o el hecho, tratamos de sacarle partido a nuestro favor, para henchir nuestro ego, aunque sólo sea indirectamente a través del de los demás.
Cuántas letras más de amor escribiré para otra u otras, y necesariamente volverán a mí esas palabras, con otro tono, otra mirada, pero con la misma recompensa: "qué bien escribes, ... eres lindo"... ajá, todo gira en espiral, qué lance la primera piedra quien se halle libre de ese egoísmo tímido, tibio, que procura que nosotros al dar, recibamos algo siempre, una pequeña recompensa, para inflar ese abdomen, a punto de explotar tras un corazón rebosante. Porque dificultoso se me hace creer que nadie espere nada de nada tras entregar algo, que el otro, responda con un silencio frío, indiferente, sería una puñalada directa al cuore, que heriría fatalmente a nuestro ego...
No les parece?
Ah... qué bien escribo, no?
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