Nuestra historia no es de hadas, de príncipes ni de princesas.
Ni de grandes hazañas caballerescas.
No soy tu Quijote y yo jamás he pensado en ti como mi Dulcinea.
Nuestra historia ni siquiera es de amor, si se puede definir qué es él.
De locos tampoco lo es, puesto que ni yo soy un loco, ni tú mi razón perdida,
porque todas mis supuestas locuras han sido pensadas,
sino por mi mente, al menos por mi corazón.
No soy yo una boca y tú sus labios peregrinos que regresan con el sabor de los más sabrosos besos.
Ni siquiera soy una lágrima y tú el pañuelo que la cobija.
Pero si existe algo que para mí hace a nuestra historia distinta,
es que ya no soy lo que era antes de conocerte,
y simplemente temo ya no ser yo sin ti...
6 comentarios:
Me alegro de que hayas vuelto a postear, querido amigo, te echaba de menos. Este texto es muy bello, un esfuerzo por señalar que pese a que la propia historia no es extraordinaria en sí, es significativa para quien la vive. Me gusta ese final, ese reconocimiento de que ha existido un antes y un después de conocerse.
Un abrazo.
preciosa historia de dos que no puede ser escrita por uno
un beso
lágrimas de mar
lo que no entiendo nunca como el amor nos puede cambiar tanto e incluso hacernos desparecer totalmente sin ser quien éramos ni ser quienes seremos para ser simplente siendo uno distinto
un abrazo
Las heridas del alma
no son incurables
con el tiempo sanan
pero el amor perdurable
siempre estará expuesto
a dolores nuevos...
♥♥♥besos♥♥♥
celebro tu retorno
Será que el amor en sí no es tan importante como las personas que lo viven y lo sienten?
Pero justamente lo que nos hace únicos es el amor que sentimos por él/ella y viceversa.
Entonces como conclusión podríamos decir que lo importante para nosotros es lo que somos gracias a ese amor.
Muy lindo blog.
Slds,
Espero que esta historia no haya sido definitiva. Besos.
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