ni la pena silenciosa, ni la alegría indiscreta,
ni el sollozo pasajero, ni la risa fingida,
ni la lágrima ennegrecida, ni la mueca oscilante.
Doy vuelta a la página que no ha de ser escrita,
y el borrador se cierra formándose sobre él nuevamente una impermeabilizante capa de polvo.
La musa no halla paraderos donde descender, pese a que se repite persistentemente sueño a sueño, noche a noche.
El lápiz descansa en el vaso roto, mientras el ritual que no ha de ser descubierto se reitera una y otra vez sin cesar, pues no trasciende si nadie le nota.
Y las mejores melodías se resignan a no ser oídas y desaparecer en silencio,
pues sordo el compositor, el soplo del viento lleva su sonido lejos,
donde el ruido en el desierto no existe, pues nadie le oye, y muere.

6 comentarios:
Siempre hay que guardar algo.
Gracias por tu amable visita y comentario.
Saludos de un Carreras desde España.
Muy buen blog!
Creo que el registro de la vida en palabras, es un ejercicio maravilloso, aunque de pronto resulta casi imposible llegar a descripciones tan acertadas. Hay veces que uno mismo logra poner una especie de filtro con lo que se quiere expresar. A ratos sale ligero e inmediato, pero en otras ocasiones resulta ser un ejercicio meditativo y poco acertado.
Saludos!!!
Siempre habrá palabras que no son dichas, es cierto.
Gracias por visitarme y por alentar a Santiago.
Muchos saludos
Y, las mejores, acaso estén por escribir o interpretar. Confiemos en eso:)
Saludos
Veo que has "revivido" y además con nuevo aspecto. Me gusta éste más, resulta más alegre. Bienvenido y gracias por acordarte de mí. Un abrazo.
Es en lo no escrito en donde se encuentra el punto, ese que egoista o prudentemente guardamos para nosotros mismos.... al final de cuentas uno tiene que tener sus secretititos no?
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